Este proyecto consistió en el diseño de packaging para una colección de snacks para perros, pensada para destacar en el mercado con una estética divertida, moderna y cercana. La marca se construyó a partir de una identidad visual fresca y coherente, donde el logotipo en forma de carita canina transmite ternura y cercanía de inmediato.
Cada variedad tiene su propio universo gráfico, con ilustraciones llamativas que representan de forma visualmente atractiva los sabores: desde “Moon Rocks” con temática espacial, hasta “Chicken Twists” inspirados en un bucket de pollo frito. Los fondos coloridos ayudan a diferenciar rápidamente cada producto, mientras que la parte superior blanca con acabado texturizado da un toque limpio y profesional.
La información está organizada de forma clara, con iconografía simple que comunica beneficios clave como natural, sin conservantes o apto para todas las razas. El resultado es un packaging llamativo, funcional y lleno de personalidad, pensado para enamorar tanto a humanos como a sus mascotas.