Para el rediseño del packaging de la gama de cappuccinos de Oquendo, el objetivo fue crear una imagen vibrante, actual y fácilmente reconocible en el lineal. Apostamos por un sistema gráfico que transmite energía, sabor y personalidad, alineado con una experiencia de consumo indulgente y cotidiana. El lenguaje visual se basa en ilustraciones orgánicas, con formas vegetales y granos de café que rodean al producto con un estilo dinámico y colorido.
Cada variedad se diferencia claramente mediante una paleta cromática específica que refuerza el carácter del sabor (clásico, avellana, Irish…). El logotipo se mantiene como eje central y se enmarca sobre un fondo de patrones ilustrados que aportan textura y vitalidad al conjunto. Este enfoque refuerza la identidad de marca y mejora la identificación del producto en un segmento altamente competitivo.
El resultado es un diseño lleno de vida y sabor, que potencia el valor del producto en punto de venta y genera una conexión visual y emocional con el consumidor.