SillyBilly es una marca de snacks ecológicos dirigida a un público infantil, que apuesta por la diversión como vía de conexión con los más pequeños y por un producto 100% natural, sin trampa ni cartón. Nuestro objetivo fue crear un universo visual que comunicara esa doble esencia: saludable pero gamberra, honesta pero desenfadada.
A través de una identidad muy colorista y un sistema gráfico protagonizado por personajes entrañables e ilustraciones sencillas, desarrollamos una gama de envases que no solo destaca en el lineal, sino que también invita al juego y a la imaginación. Todo ello acompañado de un tono de voz alegre y directo que refuerza el carácter cercano de la marca.
Tortitas de arroz en triángulo
Con una gama cromática vinculada a ingredientes y sabores, diseñamos estos envases buscando una lectura muy directa para madres y padres, sin renunciar al atractivo visual para el público infantil. El gran triángulo central actúa como ventana al producto real, acompañado por una pareja de personajes que representan la esencia de SillyBilly: una mezcla de curiosidad, simpatía y un punto de locura.
Snacks de quinoa y espelta en barritas
En esta segunda familia, seguimos trabajando con colores vivos y contrastes divertidos para generar reconocimiento de sabor a través del color. Los personajes siguen siendo el eje conductor, acompañando ahora a una presentación del producto más “de bolsillo”. Incorporamos un sistema de iconografía y mensajes destacados que refuerzan los valores nutricionales y ecológicos del snack, sin perder de vista el tono juguetón y natural que define a la marca.